Sunday, April 22, 2012

De sonrisas y otras cosas que se escapan


La cosa fue así: tu sonreias, yo sonreia, no habia más de medio metro entre nosotros, luego las sonrisas se convirtieron en agua y se escurrieron entre nuestras manos.
Continuamos el camino, pero en direcciones contrarias. La consigna era dejar, lo más lejos posible, aquella línea que ninguno quiso atravesar.

Cada noche, al instante en que se apagan las luces, me llega ese recuerdo de manera inevitable. Y vuelvo a sentir como se deshacía mi sonrisa, vuelvo a ver deshaciéndose la tuya; vuelvo a tener la sensación de cuando alcé mis manos y aquel líquido sonriente se escapaba y caía al suelo.
Entonces me da un escalofrío. Me acuerdo de ti, arrodillado, con la mirada impávida y perdida, como queriendo seguir las sonrisas en su ruta subterránea. No se me olvida cómo te busqué. Quedó un holograma de ti, la pose congelada en tu desesperación. Mi mano en tu cabeza, pero sin tocar nada, mi mano en tu hombro, en tu espalda, en tu barbilla, en tu pierna… no había nada.

Y cada noche al apagar la luz es igual. Otra vez te sonrío, otra vez pierdo una sonrisa, otra vez como que te busco, aunque ya no quiera tanto encontrarte, otra vez doy la media vuelta, otra vez me voy.

2 comments:

  1. Me gustan tus notas, Nix. Son cortas, claras y lo interesante no les falta.

    Una sonrisa para ti :D

    ReplyDelete
  2. A este mero me refería hace rato (:
    (De principio a fin me gustó)

    ReplyDelete